
Ver a su hijo taparse los oídos ante el secador de pelo, la aspiradora o los aplausos puede parecer extraño, pero es una experiencia muy real y bastante común en niños con autismo. Para ellos, esos sonidos no son molestos — son dolorosamente intensos. Su observación es importante y merece ser tomada en serio.
La hipersensibilidad sensorial — procesar los estímulos con mucha más intensidad de la habitual — es muy frecuente en el trastorno del espectro autista (TEA). En el área auditiva, esto significa que sonidos cotidianos como el ruido de la licuadora, el llanto de otro niño o la música en un centro comercial pueden sentirse físicamente dolorosos. El niño no está siendo dramático — su sistema nervioso está procesando esos sonidos de forma diferente.
La hipersensibilidad auditiva no es exclusiva del autismo — también puede verse en el trastorno sensorial (SPD) sin autismo. Sin embargo, cuando se combina con otras señales como poca tolerancia al cambio, conductas repetitivas, dificultades de comunicación o poca interacción social, la evaluación para autismo está bien indicada. Ignorar sonidos cotidianos o, al contrario, reaccionar con angustia intensa, son ambas manifestaciones de procesamiento sensorial diferente.
Si su hijo se tapa los oídos frecuentemente, anticipa con angustia los ambientes ruidosos o tiene crisis desencadenadas por sonidos, hable con el pediatra. La evaluación puede incluir tanto un especialista en desarrollo como un terapeuta ocupacional (TO) especializado en integración sensorial. Nuestro equipo puede orientarle en ¿Cómo empezar?
La terapia ABA y la terapia ocupacional trabajan juntas para abordar la regulación sensorial de forma funcional y mejorar la tolerancia del niño a los ambientes cotidianos. Consulte nuestra página sobre terapia ABA para el procesamiento sensorial para saber cómo funciona este enfoque.
Dirigida por BCBA, en red (NJ FamilyCare/Medicaid y comercial). Consulta y verificación de seguro gratis.
Programe una consulta gratis Nuestros programas de ABA →No todos, pero es muy frecuente. Según la investigación, entre el 65% y el 90% de las personas con autismo tienen algún grado de diferencia en el procesamiento sensorial. Algunos son hipersensibles (reaccionan con intensidad), otros son hiposensibles (necesitan mucho estímulo para reaccionar) y muchos tienen una mezcla de ambos en diferentes sentidos.
A corto plazo, puede preparar a su hijo antes de entrar a ambientes ruidosos, usar auriculares con cancelación de ruido en situaciones intensas y darle un aviso previo cuando vaya a encender aparatos ruidosos. A largo plazo, la terapia de integración sensorial con un terapeuta ocupacional puede reducir significativamente la sensibilidad. Hable con el especialista antes de iniciar cualquier protocolo de desensibilización.
Esta página es información educativa general, no consejo médico. Cada niño es diferente — un BCBA puede evaluar las necesidades específicas de su hijo. Autumn ABA atiende a familias en los 21 condados de NJ; vea dónde ofrecemos terapia ABA.